Me alegra mucho inaugurar en este día un espacio como este que servirá de vía de escape para mis inquietudes. Hoy desde mi balcón luce un sol radiante, hay un montón de gente paseando -con y sin perritos. Al mío le queda una semana para lucir palmito en la calle-. Hace unas horas ha pasado una chica que caminaba sola y lucía una sonrisa especial, miró hacia el balcón con una mirada radiante. Me he enterado de que la razón de tanta alegría era porque hoy es su cumpleaños, esa chica cumple este 19 de mayo 25 años. Al poco ha traspasado el portal y ha subido hasta este balcón, porque esa chica soy yo.
Casi todas las felicitaciones que he recibido coinciden en que mi edad es fantástica, la flor de la vida, el momento de comerte el mundo y, sin dudarlo, creo que tienen razón. Tengo ganas de hacer muchas cosas, aunque muchas veces me pueda la ansiedad de la falta de tiempo, porque pasa muy deprisa y no siempre sigo su ritmo.
Una de esas cosas que estaban pendientes era la creación de este balcón y creo que un cuarto de siglo merece su inauguración. En 25 años, aunque para muchos sean muy pocos, me ha dado tiempo a hacer muchas cosas y una de ellas es trasladar mi residencia a Chamberí, dónde tengo un balcón al que cada día asomarme como hacía con mi abuela cuando era pequeña.
A ella le dedico este espacio y a todos vosotros os espero desde el balcón.