Mostrando entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trabajo. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de octubre de 2010

Se acabó el veranillo de San Miguel


Ahora sí que sí, el verano terminó y con él también las vacaciones (¡qué hay que ver que cada vez se hacen más cortas!). El balcón curiosamente se ha teñido de gris y este domingo está siendo más bien triste. Será porque mañana volvemos a trabajar y porque los días pasados han sido maravillosos...

París ha sido nuestro destino este año y en cinco días de ensueño hemos conocido la ciudad de la luz. Entre croques y crepes hemos pateado por Monmatre, Sacre Coeur, la Torre Eiffel, la curiosa Rue Pigalle y la increíble Monfetard. Las terrazas, el barco por el Sena, las vistas de Notre Dame, en definitiva han sido unos días de descanso y disfrute increíbles.

La vuelta como siempre se hace dura, pero traigo ilusiones renovadas y muchas ganas de hacer cosas. Comienzan mis clases en derecho, un curso en la cámara de comercio y mis pinitos con los idiomas.

Mañana lunes es la "vuelta al cole" esperemos que se nos dé bien.

martes, 3 de agosto de 2010

"Erupcionada"

En un capítulo del doctor House en el que se encuentra recluido en su apartamento por su adicción a la vicodina, éste resuelve, desde su ordenador, un caso que un paciente de su hospital ha lanzado a la web. Emulando a mi doctor favorito y para acabar con los nervios que me corroen antes de mi crucial visita al dermatólogo mañana os resumo aquí mis síntomas a ver si alguno se lo hacéis llegar al que esté llamado a ser mi House particular y me soluciona el asunto.

Tengo granos, bueno como ronchones, en mi cara, pecho, tripa y espalada. Son rojitos y me pican de cuando en cuando. No he cambiado de alimentación, he dejado de ponerme cremas y potingues varios. Tomé un antihistamínico recetado por mi doctor de cabecera que no me hizo nada. Llevo casi tres semanas con ello.

Estos son los datos y aunque no debiera pensar en ello, me he planteado posibles causas a mi "supuesta" alergia. La más importante es sin duda la que tiene relación con el pequeño Pipo, lleva cuatro meses con nosotros y entiendo que las alergias a animales son más fuertes y relacionadas más con síntomas respiratorios. En cualquier caso, la decisión está tomada no quiero deshacerme de él. La otra opción es la más coherente quizá. Puro estrés. Sería ideal que por fin un médico me dijera que debo parar, tomarme la vida más tranquilamente (take it easy, que dicen los americanos) y, porque no, dejar de trabajar en un lugar que realmente me da alergia.

Sea lo que sea, mañana la solución.

lunes, 7 de junio de 2010

¿Qué hacer si te toca el Euromillón?


Siento mucho haber abandonado el balcón durante tanto tiempo. Pero por fin he dejado atrás los exámenes -quién me mandaría-. Pese a mis quejas -si no lo he dicho antes me encanta quejarme casi de todo- debo reconocer que el reto de estudiar una nueva carrera me mantiene muy viva.

Los lunes el balcón, en contra de lo que muchos puedan pensar, se viste de ilusión y esperanza. Porque cada comienzo de semana una se asoma y observa que dos portales a la derecha de mi terracita se encuentra el puesto de Loterías y Apuestas del Estado. Este ha sido un lunes más en los que he dejado arriba mi balcón para acudir a echar mis boletos de bonoloto, primitiva, euromillón y gordo. Una apuesta a cada uno, números fijos que obligan a una a cumplir con su cita semanal, porque y, ¿si toca?

Con esa ilusión del "y si toca" cada lunes bajo ansiosa a comprobar mis apuestas de la semana anterior y hasta hoy -y ya llevo tres años- mi premio más gordo ha sido de 10 euros. Eso sí a mi la ilusión no me la quita nadie.

Cada lunes, mientras camino hacia la casa de loterías, me paro a pensar qué haría si me tocara tantísimo dinero y durante, al menos, los tres minutos que ocupa el camino desde el balcón hasta la tienda de apuestas dejo a mi imaginación volar y soñar.

Hay algo sin duda que cambiaría rápidamente. Pues creo que con ese empujón económico me volvería valiente y capaz de dejar atrás lo que no me gusta y lo que me está haciendo daño. Sin embargo, es algo que me pone triste porque soy joven y tendría que ser capaz de ciertas cosas sin que nada ni nadie me empujara.

Por lo demás, redecoraría mi piso, me regalaría una casa frente al mar y montaría un restaurante con el que lucirme. (Lo de la casa de comidas se lo dedico al dueño de Corresponsal en la Tierra)... mientras seguiré soñando cada lunes porque lo que sí es cierto es que soñar es gratis total.

Y tu ¿qué harías con el Euromillón?