miércoles, 20 de mayo de 2015

Los restaurantes del balcón (Coque)

Por supuesto, el hecho de haber visitado un lugar como Coque bien merece reinaugurar este humilde blog.

En estos meses he estado algo liada, pues he sido mamá de una bebé preciosa que ya tiene tres meses y medio. C ha ocupado la totalidad de mis pensamientos desde que se alojó en mi barriga y aunque sé que muchas mamis sois capaces de seguir con vuestras publicaciones, yo preferí tomarme un descanso.

Pero, vamos a lo importante. Ayer cumplí 30 años, se dice pronto, pues inauguré este blog con 25 y mi maridín tenía una sorpresa preparada desde hace días: se había cogido el día y nos íbamos a comer a casa de los hermanos Sandoval.

Yo no soy de esas que quiera zapatos y bolsos como regalo (aunque también me los regala), soy más del buen comer y tenía una tremenda ilusión por ir a un restaurante con Estrella Michelín y no podía haber elegido mejor.

Asi pues, dejamos a C al cuidado de sus flamantes abuelos y pusimos rumbo a Humanes a vivir una experiencia única. Mi amor tiró la casa por la ventana pues elegimos la Arqueología de los sabores, es decir, la obra completa de Mario Sandoval y, cómo no, armonizada con grandes vinos.

Nada más entrar por la puerta de Coque sabes que vas a vivir algo único. Comenzamos en su antológica bodega, rodeados de más de 2500 referencias tomamos el aperitivo: un cóctel y cuatro bocados de escándalo.





Nos quedaba un plato más antes de sentarnos a la mesa. De la mano del propio Mario entramos en la cocina, que más bien parecía un laboratorio de un alquimista. Nos acompañó al salón donde nos esperaban sus hermanos, Diego (jefe de sala) y Rafael (sumiller). ¡La fiesta no había hecho más que empezar!

Tomamos 14 platos,  de ellos tres postres, y fueron a cuál más increíble. Emprendimos un viaje de sabor en el que probamos manjares como granizado de lechuga, verduras ahumadas, angulas picantes, pulpitos a la llama, lomo de Kobe, cremoso de langosta y cochinillo lacado, entre otros.









Los postres... nos dejaron sin palabras. Un broche de oro a una comida impresionante. Nos cambiamos de sala para catar tres propuestas de lujo a base de cítricos, almendras y fresa.





La comida en Coque es mucho más que eso, cada plato tenía una historia, un emplatado exquisito, una presentación de ensueño y una calidad inmejorable.

A más a más, acompañamos la velada con siete caldos, tres blancos, tres tintos y un vino oporto para el postre. Rafael, fue explicándonos la historia de cada vino y nos hizo que supieran mejor si cabe. Rueda, Bierzo, Burdeos o Montes de Toledo. Un viaje entre diferentes uvas a cual más especial.

¿Lo peor de Coque? Es tenerte que ir de allí, sabiendo, al menos en mi caso, que no podré volver una vez a la semana.

Dónde: Calle Francisco Encinas, 8 28970 Humanes de Madrid
Reserva en: http://www.librodereservas.es/reservas.php?data=eNozNQdcMFwwo1wwbQ
Cotillea sus redes sociales: Facebook, @RteCoque.

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