En estos días reconozco que me estoy asomando poco al balcón, pero el deber me llama. Una que como no tenía bastante con una carrera y además considera que el periodismo se queda algo corto decidió matricularse en Derecho por la Uned. Todo un acierto si obviamos, los tremendos libros que hay que resumir, la falta de apoyo de un profesor -que mal acostumbrada estoy-, el trabajo, la recién estrenada independencia y la llegada del pequeño Pipo.
No obstante, debo decir que es una delicia aprovechar la luz que inunda mi balcón para leer detenidamente esos apuntes de Historia del Derecho Español. Como en todas las carreras de letras tenemos Historia de algo, en esencia son los mismos contenidos pero desde perspectivas diferentes.
Ahora estoy adentrándome en el siglo XIX español, una de mis épocas preferidas, ya que coincide con la Guerra de la Independencia. Un momento en el que los españoles cogieron las armas para defenderse del enemigo francés. Fue un momento único aquel dos de mayo de 1808 en el que el pueblo se levanto contra el gabacho invasor.
En la actualidad nos sentimos orgullosos de ser españoles gracias a las alegrías de la roja -que esperemos este año nos dé la del Mundial-, pero se ha olvidado ese sentimiento patriótico que encabezó aquel alcalde de Móstoles hace ya dos siglos. No es tampoco de extrañar teniendo en cuenta la clase política de la que gozamos. Siento envidia de aquellos españoles orgullosos de serlo.
Nota de la operación bikini: Mi consejo de hoy pasa por recomendar un plato fácil y rápido además de muy sano. Comprad una raja de salmón y cocinadla en el horno envuelta en papel de plata. A los 15 minutos tendréis un plato ligero que os salva una comida o una cena si lo combináis con una ensalada.
Un blog con recetas, bodas, restaurantes y sitios bonitos que debes conocer.
lunes, 31 de mayo de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
Desgarrapatada
Con el buen tiempo una piensa que ya que su perrito no puede salir aún a la calle porque no va a asomarse al balcón. Al final lo hice y el pequeño Pipo pasó más de media hora disfrutando del sol y el aire fresco -que no puro, porque los coches no dejan que así sea-. Vista la alegría de mi cachorrillo pensé que era una gran idea aprovechar el balcón para que se aireara.
Maldita idea. No pasaron ni tres días hasta que descubrimos cerca de su ojo izquierdo una herida considerable. Me asusté es cierto y llamé al veterinario. A las dos horas estábamos visitando al doctor perruno, que me comunicó bajo mi indignación que Pipo tenía una garrapata. Pero vamos a ver, si no hemos salido a la calle. Pues da lo mismo, resulta que los temibles bichos pueden llegar hasta tu perro en una simple ráfaga de viento. En este caso, el de mi balcón.
Señores, sin salir a la calle, con el collar antiparasitario mi pequeño ha cogido una garrapata. ¡Qué mala suerte! Ahora hemos contraatacado la casa con Cucal, su diminuto cuerpo con una pipeta antiparasitaria y aún así yo me sigo muriendo del picor. Creo que estoy obsesionada hasta las cejas.
Este jueves bajamos otra vez, pues le vamos a poner la última de sus vacunas. Su herida no ha mejorado mucho porque no deja tocarse. Me temo muy mucho que va a terminar con una campana. ¡Con lo pequeño qué es!
Maldita idea. No pasaron ni tres días hasta que descubrimos cerca de su ojo izquierdo una herida considerable. Me asusté es cierto y llamé al veterinario. A las dos horas estábamos visitando al doctor perruno, que me comunicó bajo mi indignación que Pipo tenía una garrapata. Pero vamos a ver, si no hemos salido a la calle. Pues da lo mismo, resulta que los temibles bichos pueden llegar hasta tu perro en una simple ráfaga de viento. En este caso, el de mi balcón.
Señores, sin salir a la calle, con el collar antiparasitario mi pequeño ha cogido una garrapata. ¡Qué mala suerte! Ahora hemos contraatacado la casa con Cucal, su diminuto cuerpo con una pipeta antiparasitaria y aún así yo me sigo muriendo del picor. Creo que estoy obsesionada hasta las cejas.
Este jueves bajamos otra vez, pues le vamos a poner la última de sus vacunas. Su herida no ha mejorado mucho porque no deja tocarse. Me temo muy mucho que va a terminar con una campana. ¡Con lo pequeño qué es!
martes, 25 de mayo de 2010
Tengo una boda, ¿qué me pongo?

Olvidé contar que el pasado domingo al levantarme, para acudir a la ardua tarea del trabajo, vi desde el balcón a una pequeña vestida de comunión. Parecía una princesa y lucía el traje con mucho salero.
Es cierto que este fin de semana estuve ensimismada en el trabajo y por eso no ha sido hasta hoy cuando esta pequeña me ha recordado que en agosto... ¡tengo una boda!
Bueno que no cunda el pánico o ¿sí? La cuestión es qué narices voy a ponerme. Si tenemos en cuenta que el enlace es en pleno verano, en la playa y a las 13:00 horas (hablaré seriamente con mi amiga sobre su ocurrencia) podría ir desnuda, pero creo que no sería muy decoroso.
Rauda y veloz acudí al Santo Google para que me diera respuestas.
Dicen los que saben que lo primero que debes tener en cuenta es el horario en el que se celebrará la boda. Pues no debes ir vestida igual de día que de noche. Se acabaron los vestidos largos para el mediodía y olvida la pamela nocturna
Si es de día, es recomendable que las mujeres utilicen vestidos cortos. Es una oportunidad, además para lucir un bonito tocado o pamela. Para la noche, no te creas Penélope Cruz en la gala de los Óscar, vístete de largo, pero discreta y elegante. (Quedan prohibidas los sombreros y pamelas que se permiten en diurno). Respecto a los colores, tienes una amplía gama pues sólo está terminantemente prohibido el blanco que queda reservado para la novia.
En el caso de los hombres, no me olvido de ellos, las opciones se reducen a un elegante traje. Cálzate un esmoquin o chaqué siempre que los novios así lo soliciten. El gris, el negro y el azul son los mejores colores para lucir en una boda.
Espero que estos consejos os ayuden tanto como a mí a la hora de elegir cómo ir vestida a una boda y no morir en el intento.
PD: ¿Cómo va la operación bikini? ¿Habéis probado ya la pasta integral? Con aceite y albahaca está de chuparse los dedos.
lunes, 24 de mayo de 2010
La quiebra del Estado tal y como lo conocemos
Es oficial, hace mucho calor. Desde el balcón se puede ver que las sandalias ya están en la calle, los tirantes, los pantalones cortos y algún que otro helado. Sin embargo, por mucho que nos agobie el calor en España es lo normal. Como también es habitual oír desde mi balcón voces que parlotean en otras lenguas. En un barrio céntrico como es este el inglés y el chino están a la orden del día.
Lo que no parece tan normal es lo que ocurría a unas cuantas manzanas de mi terraza. El presidente de la Generalitat acudía al Senado a exigir la renovación del Constitucional, porque cuatro de sus magistrados caducaron su mandato ya hace más de dos años. Lo ha pedido en español, euskera, catalán y gallego y parece que sus súplicas han surtido efecto, eso sí bajo amenaza de la ruptura del pacto constitucional.
Ahora el PSOE, en boca de la portavoz del Senado, va a agilizar los trámites para facilitar la renovación e incluso es posible que acepte a los magistrados propuestos por las autonomías del PP y que en su día rechazaron de manera rotunda.
Pero, lo peor no es otra cosa que la renovación ahora después de cuatro años de bloqueo, hace que los magistrados actuales queden declarados incompetentes para dictar una sentencia sobre el Estatut. Lo que es lo mismo, el Tribunal Constitucional, encargado de velar por los principios de la Carta Magna, no sabe decir si es o no es constitucional un Estatuto.
Mientras, la batalla la han ganado Montilla y los políticos catalanes porque han demostrado la invalidez de un tribunal que se supone tiene que velar por la constitucionalidad de las leyes.
A todo esto, Montilla ha hablado de caminar hacia un Estado federal y si lo dice Montilla todo puede ser.
Lo que no parece tan normal es lo que ocurría a unas cuantas manzanas de mi terraza. El presidente de la Generalitat acudía al Senado a exigir la renovación del Constitucional, porque cuatro de sus magistrados caducaron su mandato ya hace más de dos años. Lo ha pedido en español, euskera, catalán y gallego y parece que sus súplicas han surtido efecto, eso sí bajo amenaza de la ruptura del pacto constitucional.
Ahora el PSOE, en boca de la portavoz del Senado, va a agilizar los trámites para facilitar la renovación e incluso es posible que acepte a los magistrados propuestos por las autonomías del PP y que en su día rechazaron de manera rotunda.
Pero, lo peor no es otra cosa que la renovación ahora después de cuatro años de bloqueo, hace que los magistrados actuales queden declarados incompetentes para dictar una sentencia sobre el Estatut. Lo que es lo mismo, el Tribunal Constitucional, encargado de velar por los principios de la Carta Magna, no sabe decir si es o no es constitucional un Estatuto.
Mientras, la batalla la han ganado Montilla y los políticos catalanes porque han demostrado la invalidez de un tribunal que se supone tiene que velar por la constitucionalidad de las leyes.
A todo esto, Montilla ha hablado de caminar hacia un Estado federal y si lo dice Montilla todo puede ser.
domingo, 23 de mayo de 2010
Bardem reina en Cannes

Escribo este domingo también lejos de mi balcón. Mientras os hago llegar la buena nueva. Un actor español se ha erigido como mejor actor en Cannes. Javier Bardem demuestra una vez más todo su potencial en la cinta "Biutiful". Lástima que el cine español siga siendo tan poco querido por los españoles. Esperemos que gracias a premios internacionales como el de Bardem nuestro cine llegue a lo más alto.
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